miércoles, 1 de octubre de 2014

Lista de invitados... ¡Lo mejor y lo peor de casarse!

     Una vez que decidimos casarnos, apartamos corriendo la iglesia (Barici) y vino la buscadera de presupuestos de lugares para hacer nuestro modesto brindis. La mayoría de los presupuestos nos hacían reír para no llorar: Una tarifa bárbara y exagerada con cuyo dinero hubiésemos comprado un carro o reunido para un apartamento... Preguntamos y preguntamos hasta que dimos con el sitio que se ajustaba a nuestros requerimientos y presupuesto.
     Eso nos llevó a lo siguiente: La lista de invitados. Ésta, hasta los momentos, nos ha dado el dolor de cabeza más grande de la organización de la boda.

     Afortunadamente, debemos darle gracias a Dios por la cantidad de familiares y amigos incondicionales que la vida nos ha otorgado. Creo que si se pudiera, ¡nos casaríamos en el Estadio Metropolitano! Primero, porque a Peri le encantaría... y segundo, por la capacidad de 40.000 personas. Allí estoy segura de que cabría buena parte de la gente con la que nos gustaría compartir este momento.

     Desafortunadamente, el salón que elegimos para brindar por nuestra unión tiene una capacidad máxima de 150 personas -ni una más-, y la lista que debemos pasarle a la vigilancia del lugar nos ha tenido jugando tetris cada vez que la vemos. Como el merengue ese que dice: "Me-me-mete y saca, sa-sa-saca y mete...". Bueno, así.

     Nuestra primera lista de "estricta intimidad" fue de 225 personas y, aún cuando nos ha tocado sacar a algunos familiares y amigos, la lista va en 180 por ahora... Falta recortar y dejar por fuera a mucha gente a pesar del "¿cómo vas a dejar por fuera a fulanit@ si es tan especial contigo?" que de vez en cuando nos dicen.
     Eso pasa cuando tienes tanta gente querida y que te quiere. Quisiéramos que las circunstancias permitieran que todos nos acompañaran, pero tenemos que ser realistas y arroparnos hasta donde nos llegue la cobija... Así que, si nos lees y no estás invitad@, esperamos que lo entiendas. Y si nos lees, estás invitad@, y no podrás ir... te agradeceremos si confirmas con anticipación para poder incluir a alguien más.

     Si nos pudiéramos casar en el Estadio Metropolitano, sería muy distinto. Estamos seguros de que la lista contemplaría, entre otras personas a las siguientes:

     - En las gradas de la novia: 'N' cantidad de amistades del Padre Machado y el Independencia (con mamá y papá en muchos casos) que vivieron esta relación desde que era una gran amistad; buena parte de la décima promo de la UFT, incluyendo a los frutos que fueron parte de esta historia desde la primera administración; medio Circuito Unión Radio (desde los que estaban hace unos 10 años, hasta algunos que se mantienen a la fecha) que nos vieron hacernos novios, terminar, volver, terminar, volver,... y así sucesivamente; casi que toda la redacción de El Informador (los que se fueron y los que quedan) así como algunas personas de otros departamentos de esa empresa, que vivieron el final de la primera y el inicio de la segunda administración; la familia UNO-ES (con todo e invitados internacionales), porque también vieron el regreso del 'Periquito' a mi vida; el equipo BM, que aunque no conocen bien a Peri, me han visto echar carreras de aquí para allá con la boda; además de los amigos que he hecho en otros lados de la vida, todos mis vecinos, coditos, y cuanto tío o primo-primero, segundo, tercero o décimo quinto tengo, ¡que son bastantes!

     Esta sería sólo 'una parte' de mi lista de invitados, pues mis 20.000 butacas de espacio me lo permitirían relajaaaada... :D


- En las gradas del novio: ¡Miécole! Es tanta gente que ni sé por dónde empezar. Cronológicamente: Amistades del San Vicente, uno que vivió en primer plano el primer beso, otros que supieron que somos felices. Toda la gente que conocí en las escaleras de la Rosaleda, con quienes haya cuadrado o no, siempre hay alguien para brindarme una cerveza en un día de stress. Del poli son muchos que me vieron con ella y muchos que supieron de ella en cuentos de borracheras: el equipo de fútbol sala (Cool-iones), las comadres de electrónica, los metalúrgicos y no solo los de la promo 37 (quienes seguro convencerían al DJ para poner vallenatos), sino algunos mas recientes y otros mas antiguos. El mundo Ex en pleno que han vivido y hasta conspiraban para que volviéramos. SD inspecciones, que aunque muchos no la conocen me preguntan todos los días por ella. Los compañeros de caimaneras de fútbolito que tanto me hacen falta. Todo Carache y todo Macapo, o por los menos mis familiares que vienen de ahí.
 
     Si la boda fuera en un estadio, sé que estaría La Hinchada, y muchos muchos más, para alentarme.

3 comentarios:

  1. Jaja demasiado bueno este post! De verdad que esta parte es muy difícil y uno queda como con un remordimiento de por vida con los que no pudo invitar. Nosotros estuvimos limitados a 80 invitados, o sea, 40 y 40. Muy duro para toda la gente que siempre quieres invitar, y considerando que Nelson tiene una familia excesivamente grande. Optamos por invitar una pareja o representante por grupo familiar. Pero en fin, para lo difícil que está hacer lo que sea en este país, la limitación debería ser más que justificada. Además, soy promotora de que el sentido de "magno evento" de las bodas debe cambiar, sin que deje de ser uno de los acontecimientos más importantes para los novios, claro, pero la importancia del sacramento debe prevalecer sobre los "periquitos" de las fiestas (sin alusiones personales jajaja) y así todo sería menos complicado. Un gran abrazo para los dos!

    ResponderEliminar
  2. Que éxito estas historias locas, divertidas y únicas jajajajajaja los quiero muchísimo a los dos que felicidad me da el leer cada una de sus historias jajajajaja ya va a llegar el día amiguitos. ..

    ResponderEliminar
  3. Jejeje demasiado cómicos ustedes dos!!! No se deben preocupar tanto por eso, cuando llegue el día estarán a su lado las personas que deban estar y todos los demás deben alegrarse por ustedes y desearle lo mejor para esa nueva etapa. Lo más importante es que ustedes disfruten cada segundo de ese día y cada uno de sus momentos con todo detalle. Lo mejor de lo mejor para los dos, mil bendiciones se les quiere besitos

    ResponderEliminar