viernes, 31 de octubre de 2014

Pasado + Presente + Futuro

     ¿Es posible que una persona normal y mortal pueda ser pasado, presente y futuro a la vez? Yo pensaba que no, pero me he dado cuenta de que si eres Eduardo Terán sí es posible… No sé cómo, pero lo cierto es que el Peri logró convertirse –sin que yo me diera cuenta-, en mi pasado, mi presente y mi futuro.
     Pensando en que podría estar equivocada, me fui directamente a la página web de la Real Academia Española (RAE) y consulté qué querían decir esas palabras. Los conceptos aportados por los sabiondos del idioma castellano me lo confirmaron…


     PASADO

     Según la RAE: Tiempo que pasó. // Cosas que sucedieron en él.
Primera administración.
     Según MED: En el pasado tuve una maravillosa amistad con Peri que desembocó en mi primer noviazgo serio y largo. Fueron cuatro años de amor y cariño, de aprendizajes, metidas de pata y de peleas por tonterías. En ese pasado, él se convirtió en mi Exnovio.
     También en el pasado están los intentos fallidos por olvidarnos o por volver, pero supongo que no estábamos preparados para hacer ninguna de las dos cosas. Y vino
un tiempo en el que la lejanía y el conocer nuevas personas permitieron que cada uno creciera y madurara (o inmadurara, como dice Peri) un poco por su lado. Anteriormente no valoraba ese tiempo de separación como lo hago ahora, pues gracias a él llegó ---> el presente.


     PRESENTE

     Según la RAE: Que está delante o en presencia de alguien, o concurre con él en el mismo sitio. // Se dice del tiempo en que actualmente está alguien cuando refiere algo. // Obsequio, regalo que alguien da a otra persona en señal de reconocimiento o de afecto. // Tiempo que sirve para denotar la acción o el estado de cosas simultáneos al momento en que se habla. Amo, vivimos.
Segunda administración.
     Según MED: En este momento, Peri no es la persona a la que AMABA, sino la persona a la que AMO, y es parte de una nueva relación, con administración renovada. Ambos hemos cambiado para mejor. Tenemos la experiencia de lo que funcionó y lo que nos hizo daño en el pasado. Él es un gran presente que Dios y la vida han puesto en mi camino para complementarme y ayudarme a construir la mejor versión de mí misma que podría haber, y viceversa. Juntos, vivimos mejor la vida y disfrutamos lo bueno y lo malo que se atraviesa en el camino. Junto a él, la risa es mucho más dulce y las lágrimas son menos saladas. Por eso, y muchísimo más, ahora lo llamo ---> mi futuro.


     FUTURO

     Según la RAE: Que está por venir. // Persona que tiene compromiso formal de casamiento con otra de distinto sexo. // Tiempo que sirve para denotar una acción, un proceso o un estado de cosas posteriores al momento en que se habla. Amaré, habré amado, amare, hubiere amado.
     Según MED: Mi boda con Peri está por venir. En el presente es mi futuro esposo y en el futuro será el padre de mis hijos, el abuelito de mis nietos. En el futuro habrá pasado de ser quien se sentó junto a mí en el colegio para hablar de mukka -la vaca de su cuaderno-, a ser quien se acueste a dormir todos los días a mi lado. La primera persona que vea por las mañanas y la última, antes de dormir.


     En el pasado, en el presente y sé que en el futuro, mi Peri seguirá siendo un constante refugio en el que tengo una maravillosa amistad, un amor mejor que los de las películas, un Grumpy como el de Blancanieves (a veces amargo, pero tierno) y el Soundtrack que jamás querré dejar de escuchar :) <3

martes, 28 de octubre de 2014

Código de vestimenta en la #Boda de #PerikoYMed

     A mí me causa mucha gracia ese poco de programas de televisión, que si Dile sí al vestido, o el de las damas de honor que pelean porque no se ponen de acuerdo y todas lloran y se amargan la vida… Yo creo que he sido una novia muy ‘light’ en ese aspecto: “Aquí está esta paleta de colores. Háganse un vestido corto del color que quieran. Si quieren falda y corsé se lo hacen, si quieren combinar colores de los que están en esa paleta, pueden hacerlo. No tienen que vestirse iguales, cada quien haga lo que le guste”. Más o menos así les dije a las mujeres del cortejo. Y a los hombres, más sencillo aún: Traje negro, camisa blanca, tirantes negros, zapatos negros y las corbatas se las damos nosotros.

     La idea con esto es que haya cierta combinación de colores y estilo pero que no sea algo estricto, que cada quien se haga un atuendo a su gusto, pues al fin y al cabo, la que se lo va a poner es esa persona. Si quienes forman parte del cortejo están a gusto con lo que llevan puesto, nosotros también lo estaremos.




     Algo similar pasa con los invitados. A quienes nos han preguntado por el código de vestimenta, en especial las mujeres, les hemos dicho ‘traje formal corto’ pero tampoco pretendemos que sea una camisa de fuerza. Si no tienes traje corto y no puedes comprar uno, pues ¡ponte cualquier otra cosa! Al igual que con el cortejo, la idea es tener un estilo de vestimenta similar pero tampoco es que Joan Rivers va a estar con el Fashion Police en la entrada, y si lo está, al menos no la vas a ver. ;) (y si a caso si la ves, espero que estés consciente de que te están espantando...)

     Para los hombres todo siempre es mucho más fácil. Traje y corbata. Aunque para hacerlo más interesante yo añadiré al código de vestimenta de los hombres, un código de conducta…

     En especial para los panas borrachines: Así las rumbas del 24 y 25 hayan estado brutales, espero que se porten bien para nuestra boda. De lo contrario no los querré mucho... ¡y le diré a mi papá que les hale los pies y los espante! :P (Créanme, si puede hacerlo, lo hará), así que lleguen lindos, bellos y ¡sobrios! por favor. :)

Encuentro de Preparación Inmediata al Matrimonio (EPIMA)

Dimos nuestro testimonio en misa.
     El curso prematrimonial no es tan ladilla como suena. Se que ir toooooooodo un fin de semana a un curso en una iglesia no suena muy divertido, y que se hace es como un requisito y te den un pedazo de papel para poder casarse. Pero la verdad es bastante divertido y ayuda en cosas que uno ni sabía que hacía falta.

     La mayoría de las clases no es sobre religión (cosa que se que muchos le huyen o se quedan dormidos). Es sobre la vida en pareja, sobre la convivencia sin importar si ya viven juntos. Se habla del futuro como familia.


     Son charlas interactivas donde parejas con mas experiencia (no solo viejos sino también adultos contemporáneos con los que uno se puede identificar o verse reflejados en ellos dentro de 3, 5 o 10 años) explican como es eso de vivir en pareja, formar un hogar, una familia, sexualidad (donde muestran un video algo incómodo/gracioso). Pero quizás la mejor parte es el hecho de compartir experiencias no solo con los que dictan el curso sino con los compañeros de curso, parejas igual que uno que pasan por lo mismo: anillos, decoración, fotógrafo, lista de invitados, irse del país, mudarse a la casa del otro, comprar/alquilar una casa, los hijos que se tienen antes de casarse, luna de miel y pare usted de contar de todo lo que conlleva una matrimonio no solo como boda y fiesta sino el después, cuando se forma un hogar.

Nosotros, en la misa que dedicaron a las parejas.
     Las mujeres hablan y comparten números de decoradores, agencias de festejo y fotógrafos. Siempre hay una guerra de Pinterest entre 2 que se muestran estilos. Los hombres hablamos de anillos, luna de miel, despedida de soltero y lista de invitados. Y uno se siente bien hablando de sus problemas con otros que tienen tus mismos problemas. A veces tus amigos (sobre todo si eres de los primeros en casarte) no les interesa mucho donde y cuanto te costaron los anillos, mucho menos si incluye arras o el modelo que escogieron.

¡Unas lindas parejitas!
     En fin, es un fin de semana bien invertido, todos los compañeros de clases queríamos que durara mas, aunque al empezar decíamos que era un trámite para casarse por la iglesia. Uno aprende tips para aguantarse, y es difícil aguantarse con tanto stress antes de la fiesta. Aprendí que eso de vivir en pareja no es nada fácil, pero vale pena. Que hablar poco es malo. Que el espacio de cada uno se respeta. Que mis problemas son sus problemas y sus problemas también son míos, así como también son míos sus triunfos y son suyos mis éxitos. Pero lo mas valioso que aprendí es que el matrimonio es para toda la vida, y como es para toda la vida hay que hacer que funcione bien.

viernes, 10 de octubre de 2014

Tracklist y soundtrack (Periko)

     Si a ella le emociona los colores de la boda, el hall de fotos, la decoración, las velas, flores y etcétera etcétera, a mi emociona la música de la boda.

     No me malinterpreten, he ayudado (o eso me hace creer ella) en los otros aspectos. Hace 3 meses no tenía ni idea de que era una blonda, ahora las veo en todas partes. No sabía que era el fuelle de una bolsa. Ahora se la diferencia entre vintage, shabby chic y rústico.

     Pero lo que mas me divierte de la fiesta es la música. Para ellos contratamos a un dj/selecktor de nuestro agrado, que entienda que no queremos YMCA o Música ligera. Alguien que ponga música que nos gusta. Alguien que conciba una boda sin hora loca. Por eso hubo unanimidad en que sería Víctor Gómez. Para la parte mas orgánica, mi suegra (un amor de gente) nos regala una banda de chelo, guitarra, cajón español y bajo llamado Tabor/Caoba que será el lado mas tranquilo, aunque dicen que tocan merengue y salsa con esos instrumentos... ya veremos que tal.

Una idea general de como quiero que suene la fiesta del matrimonio es así:

  • Algo tranquilo al llegar a la fiesta. Que les de chance a los invitados de comer sin perderse la música bailable. Algo de Drexler, Johansen, Voz Veis. Tipo tranquilo mientras pelean por los bollitos de chicharrón. Es en serio lo de los bollitos.
  • Bailable. Acá hay varios momentos:
    • El momento Guaco: a ella le gusta y yo me tripeo la bailaita.
    • El set de Wilfrido: mi ídolo de la música caribeña.
    • Paso doble: porque mi mamá me dijo.
    • P-Lo: Pastor López para sobaquearlo.
    • Reguetón: porque hay que arrecostarlo.
    • Salsa erótica: aún en negociaciones pero yo quiero un par del gran Maelo.
  • Para bailar brincando como si no importara nada: Two doors cinema club, Icona Pop, M83, The Killers, 
  • La No hora loca: Sin clichés musicales. Acá habrá de todo un poco: Amigos invisibles, Desorden público (menos Allá cayó porque es un cliché), Fabulosos Cadillacs, Tokyo ska paradaise orchestra, The Beatles, Cachicamo con caspa, Cultura profética, Famasloop, Los Paranoias, Zoé, Pixel.
  • Música para cantar borrachos: todos abrazados con la corbata a medio soltarse y en una mano el trago de ron, cantando como si a la garganta no le pasara nada por gritar y fumar al mismo tiempo, una canción de Joaquín Sabina, Fito Paez, Zapato 3, Charly Garcia, Sentimiento Muerto.
  • Música de despedida: No habrá Alma llanera, habrá Super bloque de Simón Díaz. Así que lleven sus mejores alpargatas que lo que viene es joropo.

Como la bolsa del cachito en la panadería

     Una de las cosas que más le gusta a Peri sobre las tarjetas de nuestra boda es el sobre: una bolsita como la que te dan con el cachito en la panadería. Es que así como ese sobre pretendemos que sea todo. Sencillo, creativo, y por supuesto, atípico como los novios.
     De allí que gran parte de la decoración la estemos haciendo nosotros mismos, en compañía de un gran grupo de amigos y familiares que se han unido a esta gran jornada de mañanas, tardes y noches recortando, pegando o doblando cuanta blondita, papel o cartón se atraviese (luego publicaremos fotos de ellos).

     También están quienes se interesan en la decoración para ver en qué pueden ayudar. Muchos me preguntan por el color oficial de la boda y la verdad es que no hay un solo color, tenemos como 10… También me preguntan por el tema… pues el tema somos Peri y yo o mejor dicho, nuestros gustos y loqueras jeje aunque sí hay un elemento predominante que es el papel.
    ¡Amo el papel! El amor por la tarjetería y la papelería me han inspirado y a pesar de la falta de papel que tenemos ‘en este país, tu país, mi país’, he hecho un montón de cositas :D (Si tuviera un plotter, creo que hasta los pasapalitos serían de papel).
     Y es que hasta pensando a futuro, si guardamos algunas decoraciones de la boda, podríamos dejarlas para la celebración de nuestro primer aniversario (#BodasDePapel). Tendrían un gran significado, pues ese papel habría estado presente en la bendición de nuestra unión. :)

     Los ayudantes de Santa o, mejor dicho, de #PerikoYMed, también me han ayudado a ejecutar uno que otro proyecto que he visto en Pinterest. En este punto debo decirles a mis amigas que se casarán pronto que esa plataforma será de ahora en adelante -si no es que ya lo es-, la mejor amiga que podrán tener. También debo advertirles a sus respectivos novios que llegarán a un punto en que odiarán la palabra Pinterest, así como Peri. Él tiembla cada vez que le hablo de una nueva idea que vi en Pinterest porque posiblemente se me ocurra cambiar tooodo o planear otro proyecto ‘Hazlo Tu Mismo’ para anexarlo a los que ya estamos haciendo.

     Para mí, estas son tareas estresantes pero divertidas y gratificantes de la boda. Más que otras áreas que suelen llamar la atención de las novias, yo he dedicado bastante tiempo a los detallitos, que quizás son tonterías que requieren mucho tiempo y que se le pudiera pagar a alguien por hacerlo, pero sé que me hará feliz el verlos ese día y saber que desde la invitación hasta el centro de mesa fueron hechos por mí y por gente que también ha hecho suya esta boda. <3


miércoles, 1 de octubre de 2014

Lista de invitados... ¡Lo mejor y lo peor de casarse!

     Una vez que decidimos casarnos, apartamos corriendo la iglesia (Barici) y vino la buscadera de presupuestos de lugares para hacer nuestro modesto brindis. La mayoría de los presupuestos nos hacían reír para no llorar: Una tarifa bárbara y exagerada con cuyo dinero hubiésemos comprado un carro o reunido para un apartamento... Preguntamos y preguntamos hasta que dimos con el sitio que se ajustaba a nuestros requerimientos y presupuesto.
     Eso nos llevó a lo siguiente: La lista de invitados. Ésta, hasta los momentos, nos ha dado el dolor de cabeza más grande de la organización de la boda.

     Afortunadamente, debemos darle gracias a Dios por la cantidad de familiares y amigos incondicionales que la vida nos ha otorgado. Creo que si se pudiera, ¡nos casaríamos en el Estadio Metropolitano! Primero, porque a Peri le encantaría... y segundo, por la capacidad de 40.000 personas. Allí estoy segura de que cabría buena parte de la gente con la que nos gustaría compartir este momento.

     Desafortunadamente, el salón que elegimos para brindar por nuestra unión tiene una capacidad máxima de 150 personas -ni una más-, y la lista que debemos pasarle a la vigilancia del lugar nos ha tenido jugando tetris cada vez que la vemos. Como el merengue ese que dice: "Me-me-mete y saca, sa-sa-saca y mete...". Bueno, así.

     Nuestra primera lista de "estricta intimidad" fue de 225 personas y, aún cuando nos ha tocado sacar a algunos familiares y amigos, la lista va en 180 por ahora... Falta recortar y dejar por fuera a mucha gente a pesar del "¿cómo vas a dejar por fuera a fulanit@ si es tan especial contigo?" que de vez en cuando nos dicen.
     Eso pasa cuando tienes tanta gente querida y que te quiere. Quisiéramos que las circunstancias permitieran que todos nos acompañaran, pero tenemos que ser realistas y arroparnos hasta donde nos llegue la cobija... Así que, si nos lees y no estás invitad@, esperamos que lo entiendas. Y si nos lees, estás invitad@, y no podrás ir... te agradeceremos si confirmas con anticipación para poder incluir a alguien más.

     Si nos pudiéramos casar en el Estadio Metropolitano, sería muy distinto. Estamos seguros de que la lista contemplaría, entre otras personas a las siguientes:

     - En las gradas de la novia: 'N' cantidad de amistades del Padre Machado y el Independencia (con mamá y papá en muchos casos) que vivieron esta relación desde que era una gran amistad; buena parte de la décima promo de la UFT, incluyendo a los frutos que fueron parte de esta historia desde la primera administración; medio Circuito Unión Radio (desde los que estaban hace unos 10 años, hasta algunos que se mantienen a la fecha) que nos vieron hacernos novios, terminar, volver, terminar, volver,... y así sucesivamente; casi que toda la redacción de El Informador (los que se fueron y los que quedan) así como algunas personas de otros departamentos de esa empresa, que vivieron el final de la primera y el inicio de la segunda administración; la familia UNO-ES (con todo e invitados internacionales), porque también vieron el regreso del 'Periquito' a mi vida; el equipo BM, que aunque no conocen bien a Peri, me han visto echar carreras de aquí para allá con la boda; además de los amigos que he hecho en otros lados de la vida, todos mis vecinos, coditos, y cuanto tío o primo-primero, segundo, tercero o décimo quinto tengo, ¡que son bastantes!

     Esta sería sólo 'una parte' de mi lista de invitados, pues mis 20.000 butacas de espacio me lo permitirían relajaaaada... :D


- En las gradas del novio: ¡Miécole! Es tanta gente que ni sé por dónde empezar. Cronológicamente: Amistades del San Vicente, uno que vivió en primer plano el primer beso, otros que supieron que somos felices. Toda la gente que conocí en las escaleras de la Rosaleda, con quienes haya cuadrado o no, siempre hay alguien para brindarme una cerveza en un día de stress. Del poli son muchos que me vieron con ella y muchos que supieron de ella en cuentos de borracheras: el equipo de fútbol sala (Cool-iones), las comadres de electrónica, los metalúrgicos y no solo los de la promo 37 (quienes seguro convencerían al DJ para poner vallenatos), sino algunos mas recientes y otros mas antiguos. El mundo Ex en pleno que han vivido y hasta conspiraban para que volviéramos. SD inspecciones, que aunque muchos no la conocen me preguntan todos los días por ella. Los compañeros de caimaneras de fútbolito que tanto me hacen falta. Todo Carache y todo Macapo, o por los menos mis familiares que vienen de ahí.
 
     Si la boda fuera en un estadio, sé que estaría La Hinchada, y muchos muchos más, para alentarme.