domingo, 7 de diciembre de 2014

El civil tropical

     Para los que no me conocen bien, me siento mas cómodo en bermudas que en jeans/pantalones, creo que las guayaberas están sub-valoradas y que las chancletas deberían ser aceptadas en todos lados. Me gusta el ron y beber cuando hay sol.
     Dicho lo anterior ahora vamos con el tipo de celebración que será el matrimonio civil. Por cuestiones burocráticas será en la mañana de un jueves. Iré de guayabera (así defendí tesis y me gradué), pantalón y mis mejores zapatos. Bien decente para que mi suegro no me hale las patas de noche. Eso si, al llegar a mi casa me pongo mis mejores bermudas, mis chancletas y desde la tarde esperaré a los invitados meneando un ron en las rocas y un habano que compraré para la ocasión.
     Y la celebración será así de sencilla, en el patio de mi casa pondré sillas para sentarse debajo de la mata de mango, las cavas con el hielo para los vasos estarán debajo de la mata de aguacate y música para relajarse, tipo jazz o un rock and roll tranquilo. Los que vengan pueden venirse en sus mejores chancletas, con guayabera o camisas estilo Charlie Harper, y las mujeres en shores con sandalias. Llevar tabaco y ron es una buena opción.
     El plan incluye comprar comida para cenar, preferiblemente pepitos, comida chatarra predilecta por mi futura esposa y yo. Pepitos con mucha salsa para salirnos de la dieta con todo. Mientras nos comemos el pepito estaremos escuchando a Alfonzo Saer "El narrador" diciendo como van los Cardenales, que espero que nos regalen una victoria ese día. Imagínense, me caso y Cardenales gana, el mejor día de mi vida.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Sé que mi papá estará allí

     Con lo llorona y sentimental que soy (créanme, lloro más que Oscar D’León) sé que el día de la boda correrá el maquillaje en distintos momentos porque es inevitable pensar en Pochi (mi papá). Mi mamá me dice que llore todo lo que pueda ahorita pero la cosa es que ahorita no me dan ganas de llorar.

     Quizás el día del matrimonio civil inicie el llanto cuando vea al señor Chucho Carmona. Él es uno de los dos mejores amigos de mi papá y el único representante de ese trío inseparable (Chicho, Chucho y Andrés) que aún se encuentra por aquí. El señor Chucho, para mí, es el representante legal de esos tres filtros de autoridad y chalequeo por los que debía pasar un novio mío o de mis hermanas para ser aceptado. Por eso lo elegí como testigo de mi matrimonio desde mucho antes de saber que volvería con Eduardo o que me casaría con él.

      Recuerdo que un día me lo encontré en la calle y le dije que no se podía enfermar o morir porque aunque no tenía novio ni sabía cuándo me casaría, él era lo único seguro que yo tenía pensado para mi boda. Por supuesto, cuando le dije que había regresado con Eduardo Terán y que quería que representara a “Andrés José” y también a “José Remigio” como testigo de mi boda se contentó y aceptó.

     Si al señor Chucho le contentó el saber que me casaré con Peri porque dice que es muy buen muchacho, no me imagino cómo será la alegría de mi papá allá arriba …porque si alguien le tenía cariño a “¡Teraaaaaaán!” era mi papá. Cómo le gustaba echarle broma a Peri… tanto así que creo que para que Peri siempre lo tuviera presente mi papá decidió despedirse de este mundo el día de su cumpleaños. Por eso ahora el 2 de marzo tiene un doble significado para mí relacionado con los hombres de mi vida: ese día vino a este mundo mi futuro esposo y desde ese día mi Pochi me acompaña desde el cielo.

     Sé que mi papá me estará viendo con una gran sonrisa mientras me pongo mi vestido de novia, cuando camine hacia el altar, y al tomar la mano de esa maravillosa persona que él conoció, quiso y aprobó. Sé que desde el cielo le estará susurrando a Peri un “me la cuidas”. Sé que, aún cuando no lo vea, me acompañará en este importante momento y en los que me faltan por vivir.


     Sé que me está viendo mientras escribo esto, me sonríe y comparte conmigo esta lágrima de sentimientos encontrados. Sé que sabe que lo queremos mucho y que no lo olvidaremos jamás.

 <3 <3 <3